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Tratando la angustia | Las Flores de Bach restituyen el equilibrio emocional, afectado por este mal tan frecuente en estos tiempos

Las verdaderas enfermedades que atormentan al hombre de hoy son la intolerancia, el orgullo, la ambición exagerada, el egoísmo, el miedo… Estos sentimientos, la mayoría de las veces inconscientes, rompen la armonía interior y desembocan en síntomas que se manifiestan en el organismo. Los remedios florales tienen la capacidad de restituir el equilibrio emocional, por lo cual los demás aspectos de la persona también se estabilizan.

En épocas pasadas había problemas relacionados con el entorno, y las presiones que sufría la humanidad eran diferentes. Actualmente nuestra sociedad presume de grandes avances tecnológicos que, si bien facilitan las tareas de la vida cotidiana, en no pocos casos generan ansiedad y angustia, exigiendo un mayor esfuerzo y desgaste psicológico para aprender nuevas habilidades, y muchas veces no creemos en nuestras capacidades. Dejamos en un capítulo aparte el momento histórico que nos toca vivir.

Es así que cada día estamos más expuestos a padecer angustia, sentimiento muy frecuente por infinitas razones más, como podemos ver. Cualquiera puede sentirla en alguna etapa de su vida: por falta de coraje necesario para afrontar lo cotidiano, por ejemplo. Se pierde la autoestima y ya no se cree en nada.

Ante esta situación se puede caer en el abuso del alcohol y drogas, provocando que el sistema inmunológico se deprima aún más y conllevando el origen de diversas enfermedades. En este aspecto, más recurrentes son los colapsos nerviosos, desmayos, úlceras gástricas, así como un sinfín de sensaciones y patologías físicas y mentales.

De la botica

Remedios como Crab Apple, Sweet Chestnut o Elm pueden ayudar a resolver algunas cuestiones generadoras de angustia. Y tengamos en consideración que siempre es necesario hablar de estas emociones con alguien que nos escuche para darnos cuenta de que en algún momento de la vida debemos gestionarlas, saber que no somos tan diferentes a los demás seres humanos que nos rodean, como a veces pensamos, y que podemos vivir mejor una vez que nos conocemos, aceptamos y superamos.

Miriam Lier